RED DE VOLUNTARIADO DE APOYO SOCIAL A LAS FAMILIAS DE NUEVOS VECINOS Y MUSULMANAS EN VALENCIA.


Dijo el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él:

“Quien quita el sufrimiento de esta vida a un hermano,
Dios le quitará a él un sufrimiento del Día Final.
Quien le facilita a un necesitado,
Dios le facilitará a él en esta vida y en la otra.
Quien resguarda un hermano,
Dios le resguardará en esta vida y en la otra.
Dios siempre está en ayuda del siervo,mientras este siervo este ayudando a su hermano.”




domingo, 14 de marzo de 2010

No es creyente aquel que come hasta saciarse mientras su vecino pasa hambre".

En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso.

El musulmán guiado por su religión es bondadoso y considerado, e intenta siempre tener una comunicación fluida con su vecino. Es sensible con su vecino, comparte su alegría y se solidariza con su dolor. Es más, desea para su vecino lo que desea para sí mismo, siguiendo las instrucciones del Profeta r:"Ninguno de vosotros completará su fe hasta desee para su hermano lo que desea para sí mismo". Transmitido por Al-Bujâri y Muslim.
Según un Hadîz registrado por Muslim, el Profeta r dijo: "Por Aquel en Cuyas manos está mi alma, ningún siervo completará su fe hasta que ame para su hermano lo que ama para sí mismo".

El musulmán es atento incluso a que su vecino puede ser afectado por el olor agradable a comida que proveniente de su casa, y que puede provocarle hambre, especialmente si sus vecinos son pobres o no tienen para satisfacer sus necesidades. Puede haber niños pequeños o huérfanos entre ellos.
El musulmán correcto siempre está alerta a la responsabilidad social que el Profeta r infundió en los musulmanes cuando le dijo a Abû Dharr:"¡Abû Dharr! Si cocinas alguna comida, hazla con mucho caldo, y compártela con tu vecino". Transmitido por Muslim.
Según otro informe dijo: "Si cocinas algún caldo, agrégale más agua, piensa en las familias que viven en tu barrio y envíales algo". Transmitido por Muslim.
La conciencia del musulmán le impide ignorar la pobreza de sus vecinos y las dificultades que puedan atravesar mientras él vive con facilidad y plenitud. ¿Cómo podría ignorar la situación de su vecino sabiendo lo que ha dicho el Profeta r al respecto?"No cree en mí quien come hasta saciarse mientras su vecino tiene hambre, siempre que sepa de ello". Transmitido por At-Tabarâni y Al-Bazzâr con un Isnâd hasan"No es creyente aquel que come hasta saciarse mientras su vecino pasa hambre". Transmitido por At-Tabarâni y Abû Ia‘la.

Como autocrítica, los musulmanes debemos saber que tenemos responsabilidad tanto individual como colectiva en la miseria que ha afligido a la humanidad a lo largo de la historia. Debido a nuestra falta de aplicación de los verdaderos principios islámicos existe pobreza, explotación, hambre y carencia en el mundo. Al mismo tiempo que la humanidad ha conquistado el espacio y puso al hombre en la luna entre otros asuntos superfluos, existen en la actualidad 854 millones de personas en el mundo que pasan hambre o están subalimentados. Cada día 16.000 niños mueren en el mundo por algo relacionado a la falta de una correcta nutrición. Eso significa un niño cada 5 segundos, subhanallah! ¿Acaso creemos que por ser musulmanes y dar de desayunar a los ayunantes pobres en Ramadán no seremos preguntados por Alá el Día del Juicio por el hambre que hay en el mundo?

Cierta vez leí sobre la historia de una mujer europea que se había ofrecido para trabajar como enfermera en alguna región de África donde la desnutrición es corriente y crónica. Ella casi enloquece cuando tuvo que presenciar una lucha sangrienta entre algunos niños que debido al hambre disputaban salvajemente por un pedazo de pan. La lucha no se detuvo hasta que un niño sacó el ojo del otro. Ninguno de esos niños superaba los 8 años. El hambre y la desnutrición han causado que muchísimos de estos niños parezcan esqueléticos, enfermen con mucha facilidad y muchos estén al borde de la muerte cada día. Al mismo tiempo que esto pasa en África, Asia y América Latina, vemos como las naciones ricas que constituyen sólo el 20% de la población mundial poseen el 80% de la riqueza y los recursos mundiales, realizando actos inmorales para mantener estos estándares.

Sólo por citar algunos ejemplos, la Comunidad Europea gasta millones para destruir un superávit de alimentos que pueda bajar el precio de los alimentos. Norte América subsidia a sus productores agropecuarios con millones de dólares anualmente para que no cultiven y mantener altos los precios en los mercados mundiales. Todo esto cuando miles o quizá millones de personas mueren de hambre o tienen un altísimo grado de desnutrición en África, Asia y América latina.

La enseñanza humanitaria del Islam no permite siquiera que un pobre pueda sufrir debido al olor agradable proveniente de lo que está cocinando su vecino, mientras que el materialismo de algunas naciones amenaza a millones de personas que están al borde de morir por desnutrición, sólo para mantener alto el precio de sus productos. Qué enorme responsabilidad cabe a los musulmanes de llevar la antorcha encendida de un árbol bendito, que no es de Occidente ni de oriente, que puede iluminar la oscuridad del paganismo materialista actual, para llenar de luz los corazones y las mentes, restaurar la guía, y brindar una alternativa de seguridad y prosperidad al mundo. El musulmán que entiende las enseñanzas de su religión se apresura para tratar a su vecino de la mejor manera. Nada es insignificante cuando se trata de honrar al vecino, como pueden pensar equivocadamente algunas personas. Alguien podría considerar que algo es demasiado pequeño para regalar, y por eso se prohíben de hacerlo, privándose a sí mismos y sus prójimos de mucha bondad. El Profeta r en cierta ocasión se dirigió a las mujeres corrigiendo este mal entendido:"¡Musulmanas! No consideren ningún regalo como insignificante para dar a un vecino. Den de comer aunque sea una pata de oveja". Transmitido por Al-Bujâri y Muslim. La pata de oveja es algo de poco valor, pero es mejor que nada, y ninguna mujer debe sentirse avergonzada por dar un regalo de poco valor a un vecino. Alá dice:{Quien haya realizado una obra de bien, por pequeña que fuere, verá su recompensa.} [99:7]El Profeta r dijo: "Protéjanse del Fuego aunque sea dando un dátil como caridad". Transmitido por Al-Bujâri.

Pero también puede tomarse este Hadîz en términos generales para significar que el destinatario no debe menospreciar cuando le es dado un regalo por insignificante que sea. El significado del Hadîz sería entonces: Nadie debería despreciar un regalo ofrecido por su vecina, aunque sea tan solo la pata de una oveja. Más bien, debe agradecerle, porque la gratitud genera lazos de amistad entre los vecinos, y anima al apoyo mutuo y a la solidaridad. Agradecer los favores es un rasgo característico del Islam. El Profeta r enseñó:"Quien no le agradece a las personas no Le agradece a Alá". Transmitido por Al-Bujâri en Al-Adab Al-Mufrad

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